Las
fases lunares (o
fases de la Luna) se refieren al cambio aparente de la parte visible iluminada del satélite debido a su
cambio de posición respecto a la
Tierra y el
Sol. El ciclo completo, denominado
lunación,
dura poco más de 29 días para completarse, durante el cual la luna pasa
la nueva fase, cuando su porción iluminada visible vuelve a aumentar
gradualmente hasta que, dos
semanas después ocurra la
luna llena, y por alrededor de las dos semanas siguientes, vuelva de nuevo a disminuir y el satélite entra nuevamente en la nueva fase.
Eventualmente, ocurre una perfecta alineación entre el Sol, la Tierra y la Luna, lo que da lugar a los
eclipses. Un
eclipse solar ocurre cuando la Luna pasa por delante del disco solar, y solo puede ocurrir en luna nueva, mientras que un
eclipse lunar
ocurre cuando la Luna pasa a través de la sombra de la Tierra, que solo
puede ocurrir en luna llena. Esta transición entre las fases se ha
utilizado para medir el
tiempo, por lo que m
calendarios lunares fueron creados basándose en el ciclo lunar.
Fases
Al ejecutar su trayectoria, hay un cambio gradual de fases, divididas
en cuatro etapas principales. Durante la luna nueva, nuestro satélite
natural no se ilumina con su cara totalmente centrada en la Tierra, de
forma que se hace imposible su observación. Unas quince horas más tarde,
es posible, pero extremadamente difícil, ver un pequeño borde de la
superficie lunar iluminado. A medida que transcurren los días, la parte
iluminada aumenta permitiendo también la visualización de la sombra en
muchos cráteres y cadenas montañosas. Cuando fracción iluminada es
pequeña, se puede ver un débil resplandor del lado oscuro de la luna.
Esta luminosidad es la
luz cinérea, el resultado de la luz solar reflejada por la Tierra llegando a la superficie lunar y regresando como un débil resplandor.
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Vista de la delgada luna creciente, en el que se puede apreciar la
luz cinérea luz que permite ver el lado oscuro de la Luna.
Alrededor de una semana después de la
luna nueva, la mitad del disco lunar se encuentra iluminada, caracterizando el
cuarto creciente.
En este período, el satélite es visible al atardecer. Conforme la luna
realiza su órbita, aumenta la porción iluminada, de modo que la sombra
proyectada de múltiples cráteres en su región sur quedan en evidencia
por medio de telescopios. Dos semanas después de la luna nueva, todo el
disco aparece iluminado, caracterizando, por lo tanto la, la
luna llena. El satélite, por estar en posición opuesta al sol aparece en el horizonte al este casi al mismo tiempo del
atardecer.
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Cuando la luna llena pasa cerca del
perigeo (el punto de la órbita lunar más cercano), hay una
superluna en la que su
diámetro angular y su brillo son mayores comparadas promedialmente.
4 5 6 Debido al accidentado relieve lunar, la región del
terminador
(la transición entre la parte visible y oculta de la luna) tiene un
brillo más bajo debido a las sombras proyectadas por las montañas y
cráteres. De este modo, el brillo de la media luna no es la mitad de la
luna llena, sino solo una décima parte de esto. Además, las
características lunares hacen que el cuarto creciente sea ligeramente
más brillante que el cuarto menguante.
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A continuación, el disco lunar vuelve a presentar reducción de área
iluminada día tras día, hasta siete días después de la luna llena,
ocurre el
cuarto menguante,
en el disco se ilumina de nuevo a la mitad. La Luna, a continuación, se
hace visible solo durante la mañana. Por último, la parte visible
disminuye hasta tornarse nula, volviendo por lo tanto, a fase nueva